El año 1996, por Decreto Supremo (Ministerio Secretaría General de la Presidencia de la República, 1996) se declara a la región Metropolitana como “zona saturada para ozono, material particulado respirable, partículas en suspensión y monóxido de carbono, y zona latente para dióxido de nitrógeno”.
Se inicia así la elaboración del Plan Preventivo y de Descontaminación Atmosférica para la Región Metropolitana (PPDA), este plan aborda las diferentes formas de revertir la situación que aun continua afectando la salud de los habitantes de la Región Metropolitana.
Un de los aspectos que centro la atención fue el sector transporte y el diagnóstico que se realiza sobre el transporte público, concluye que entre los principales problemas del transporte en la ciudad se encuentran “la concentración horaria y espacial de los viajes, y la mala calidad del servicio de transporte público, lo que fomenta la posesión y uso del automóvil particular.