miércoles, 11 de agosto de 2010

Marchas Regionales por la vida del 7 de Agosto 2010

HERMOSAS Y MULTITUDINARIAS JORNADAS


EN DEFENSA DE LA VIDA



Miles de Personas se juntaron este sábado 7 de agosto en las ciudades de Copiapó y La Serena,  para  las Marchas Regionales por la Vida,  convocadas por la Red Ambiental Norte, en conjunto con las organizaciones sociales ambientales de la IIIª y IVª Región, y con el saludo a la distancia de comunidades del Norte Grande. Los manifestantes caminaron, saltaron, cantaron y gritaron para llamar la atención e informar sobre las graves amenazas existentes en todo el norte del país. Los principales problemas se originan en los megaproyectos mineros, y en las centrales termoeléctricas que deben producir la energía para su funcionamiento. 
Las grandes minerías, como las que están en  Choapa y en Andacollo, y que están creciendo como un cáncer tomándose los valles de Huasco, Elqui y Limarí,  contaminan el aire y las napas subterráneas del agua; derraman sustancias tóxicas; destruyen los ecosistemas, el paisaje y la agricultura, y secan los ríos. Las termoeléctricas - Castilla y Barrancones  podrían ser aprobadas en el corto plazo, como ya pasó con la quinta etapa de Guacolda (Huasco), a pesar de la oposición expresada por Sebastián Piñera, antes de las elecciones - hacen lo suyo con el aire y con la vida en el mar.
En Copiapó, la asistencia a la marcha sobrepasó las expectativas de los organizadores: Llegaron sobre 2000 personas. Estuvieron la Comunidad Agrícola Totoral, el Movimiento Pro Defensa de las Costas de Atacama, el Consejo de Defensa del Valle del Huasco y la Pastoral de la Salva Guarda de la Creación, la Unión Comunal de Juntas de Vecinos de Copiapó, la Unión Comunal de Juntas de Vecinos de Caldera y Bahía Inglesa, Juventudes Comunistas, Juventud Socialista de Atacama, entre otras organizaciones sociales, ambientalistas, comunales, laborales, sindicalistas, turísticas, de estudiantes universitarios y de salud; protestando en contra de la eventual aprobación e instalación de la Central Termoeléctrica Castilla en Punta Cachos, contra Pascua Lama y el mal uso del Agua. Los mineros atrapados desde el jueves en la mina de San José, también estuvieron presentes en los corazones y en los discursos de los manifestantes. Se acusaron malas condiciones laborales y la falta de fiscalización en las faenas, y se pidió por su salvación, en conjunto.
En la Región de Coquimbo, se realizaron cuatro caminatas simultáneas, que desembocaron en la Plaza de Armas de La Serena para terminar en un colorido acto informativo-cultural con cerca de 1000 personas. Habían bajado, en largas marchas por las carreteras, los habitantes del Valle de Elqui; los ciudadanos de Andacollo y Ovalle, junto a los agricultores de Limarí y Pan de Azúcar; y llegaron desde el sur, los vecinos de Coquimbo, Tongoy y Guanaqueros junto a las comunidades del Choapa; y desde el norte, la gente de La Higuera y de los pueblos costeros. Pescadores, campesinos, artesanos, estudiantes, niños y abuelos, devotos de Krishna, surfistas, comunidades de pueblos originarios, empresarios de turismo. Los temas más fuertes fueron la defensa de la vida frente a las desastrosas consecuencias de la mega minería, y la lucha para impedir la instalación de las centrales termoeléctricas que amenazan el borde costero con sus economías sustentables y sensible biodiversidad. Sin embargo también se levantaron voces y pancartas por la defensa de los animales, de los árboles y de los humedales. Asimismo se habló en defensa de los ciudadanos, frente al uso de agroquímicos tóxicos y de la radiación electromagnética; frente a un descontrolado uso del puerto de Guayacán y contra la contaminación del mar con aguas servidas. Los representantes de pueblos originarios presentes explicaron como su conexión especial con la tierra los compromete en la defensa del medio ambiente en forma natural, y las demás organizaciones a su vez  resolvieron apoyar a los pueblos originarios en su difícil búsqueda de justicia.
Resumiendo, fue una jornada llena de colores y buen ánimo, pero también de temor y rabia impotente ante la posibilidad que las autoridades no escuchen los argumentos de los ciudadanos informados, y que terminen autorizando proyectos que tendrán consecuencias nefastas. Esperemos que no sea así; esperemos que las autoridades se den cuenta, aunque sea a última hora, que los lugares hermosos y fértiles del norte deben ser protegidos y preservados para las futuras generaciones; que vale la pena salvar Punta de Choros y Punta Cachos, el Valle del Huasco y el Valle de Elqui; y que las empresas no deben seguir  enriqueciéndose a costa nuestra, causando desastres ambientales y enfermedades.
Invitamos a toda la ciudadanía a informarse y estar atentos, para no tener que lamentar, el día de mañana, la transformación de nuestros valles transversales y borde costero, en lugares estériles e intoxicados.
Equipo Comunicaciones
Red Ambiental Norte