La justicia ecuatoriana
obliga a Chevron a pagar 19 mil millones de dólares. Y la argentina
embarga todos sus bienes. El fin del “juicio del siglo” está más
cerca.
En un proceso inédito en
el mundo, en enero de 2012 la justicia ecuatoriana confirmaba la
sentencia emitida un año antes: la petrolera Chevron-Texaco es
culpable de haber arrojado millones de toneladas de material tóxico
a la selva amazónica y debe pagar una factura de 19,2 mil millones
de dólares, la cifra más alta en la historia de las indemnizaciones
judiciales. Los abogados de los 30.000 indígenas y campesinos que
forman la Asamblea de Afectados por Texaco no tardaron en iniciar los
trámites para cobrar el dinero. Pero no en Ecuador, donde la
compañía estadounidense hace tiempo que retiró sus activos, sino
en Canadá, Brasil, Colombia y Argentina.
Texaco vertió durante 28 años las
aguas de formación, un líquido altamente tóxico extraido junto al
petróleo, directamente a los ríos sin ningún tipo de tratamiento /
Foto: Edu León
