"...la sangre del
pueblo tiene rico perfume, huele a jazmines, violetas, geranios y
margaritas, a pólvora y dinamita, carajo! a pólvora y dinamita,
carajo! a pólvora y dinamita..."
Cantando Flor de Retama,
así como otros huaynos y carnavales cajamarquinos de lucha,
abrigamos la noche del 17 de junio, allá en las alturas, alrededor
de la Laguna El Perol. A punta de cañazo y coca fuimos resistiendo
el frio, la lluvia y la helada de la puna a más 4000msnm. La emoción
y la conciencia de estar apostando por una lucha justa y necesaria
vencían al hambre y el cansancio físico producto de las largas
horas de viaje desde Celendín.