Desde contexto y territorio mapuche
lafkenche, queremos manifestarnos como defensores de nuestros derechos
fundamentales y comunicarles a hermanos y hermanas, mujeres, hombres, niños,
niñas, adultos mayores y jóvenes acerca de la firme resistencia que venimos
sosteniendo por un cuarto de siglo.
Desde 1996 la empresa transnacional
Celulosa Arauco y Constitución ha irrumpido violentamente buscando realizar un
Estudio de Impacto Ambiental (EIA) que avale la construcción de un ducto para
evacuar los desechos químicos de la Planta Valdivia (San José de la Mariquina)
en la bahía de Maiquillahue y la playa de Mehuin. En complicidad con el Estado
de Chile, los gobiernos de turno (1996-2021) y la institucionalidad ambiental,
Celco ha intentado en distintas oportunidades invadir con su proyecto este
territorio ancestral y contaminar el mar, utilizando como estrategias la
desinformación, la desintegración del tejido social y el sicariato.
Próximamente se estrenará "Plantar Pobreza, El negocio forestal en Chile", un documental de Periódico Resumen que aborda el origen y las consecuencias de la expansión de la industria forestal en la zona centro sur del país.
Las plantaciones de pinos y eucaliptos, las plantas de celulosa y toda la infraestructura vial y portuaria a su servicio son elementos que, a la vez de constituir el engranaje de un sustancioso y exclusivo negocio, representa la explotación de los territorios que ocupan y el empobrecimiento de sus comunidades.
Actualmente, los lugares que soportan plantaciones y albergan plantas de celulosa no ofrecen condiciones de habitabilidad para su gente obligándola a emigrar, dejando a completa disposición del negocio forestal los espacios anteriormente usados en la producción o recolección de alimentos y en la conservación del bosque. Muestra de esta realidad es que las comunas presentadas como "de vocación forestal" alcanzan índices de migración y pobreza que superan la media nacional.
Sin embargo, todo este proceso se ha configurado ante la obsecuencia y el servilismo de las autoridades de turno. Desde la Dictadura Militar hasta los gobiernos civiles, todos han defendido este empresariado, llamando desarrollo a la apertura de nuevos focos de extracción y servicios para la industria forestal, llamando a las plantaciones forestales como bosques y llamando estado de derecho a la imposición de la voluntad empresarial a través de la represión y el terrorismo de Estado.
"Plantar Pobreza" tiene el propósito de contribuir a entender el proceso en que se ha expandido esta industria y sus efectos a diferentes escalas. Sin quedarse en una constatación de desastres y miserias, "Plantar Pobreza" muestra la posibilidad de revertir las condiciones provocadas por el negocio forestal, a través del testimonio de comunidades invisibilizadas que realizan experiencias de recuperación del bosque, recuperación del agua y de la soberanía alimentaria.
Comité
Técnico de la Comisión Regional de Uso del Borde Costero de Los Ríos, deberá
revisar el próximo jueves 15 de mayo las concesiones solicitadas por la empresa
CELCO para una eventual salida del ducto que arrojaría los desechos tóxicos que
emanan de la planta de celulosa ubicada en San José
de la Mariquina hacía la bahía de Mehuín.
Hasta
ahora la administración del borde costero había recaído en el
ministerio de Defensa, no pudiéndose vender a privados que siempre
han mirado con codicia los terrenos fiscales de la costa, para fines
industriales (sean portuarios, minería, ductos de descarga, etc) y
turísticos.
Sin
embargo, este gobierno ha gestionado un inédito cambio que
predeciblemente favorece a los empresarios: La administración de los
terrenos fiscales está pasando a manos del ministerio de Bienes
Nacionales , con lo cual, estas tierras “de todos”, donde abundan
las reservas y parques nacionales podrán ser privatizadas. Ahora sí.
Ducto de CELCO ¿Dónde tirar la cadena del desarrollo?
Días tensos se viven en el
litoral norte de Los Ríos, sobre todo en Mehuín, a la espera de la resolución
del Consejo de Ministros sobre el ducto de la Celulosa Arauco que descargaría
desechos líquidos desde la planta de celulosa de San José de la Mariquina.
Esto coincide con el próximo
fallo que el juzgado civil de Valdivia deberá dictar por el desastre natural
ocasionado en el río Cruces en el año 2004. En las últimas semanas se ha
conocido de reuniones extrajudiciales entre abogados de Celulosa Arauco y del
Consejo de Defensa del Estado. En busca de qué, muchos se preguntan.
El escenario actual no permite la
salida del ducto al mar: Hacerlo implica pasar por sobre áreas de manejo y
espacios costeros y marinos solicitados por comunidades lafkenche al amparo de
la ley, así como la amenaza a espacios ceremoniales de esas mismas comunidades.
Por José Luis Vargas
El conflicto en la bahía de
Mehuín entre comunidades mapuche lafkenche y Celulosa Arauco (Celco) está lejos
de terminar. Pese a que una serie de obstáculos impiden el avance del ducto, la
empresa se obstina en seguir con su proyecto, gracias a los cuestionados
permisos otorgados por la Comisión Regional de Medioambiente (COREMA) en 2010.
DESPUES DEL CHACOTEO DE LA APROBACION DEL ESTUDIO DE IMPACTO AMBIENTAL PARA LA CONTAMINACION DEL MAR POR LA COREMA DELA REGION DE LOS RIOS, EL COMITÉ DEFENSA DEL MAR DECLARA LO SIGUIENTE:
Nada nuevo en la decisión de la Corema de los Ríos, nada nuevo para la defensa del mar. No hay espanto ni ataques de histeria por la función circense del representante del gobierno que alineó a sus súbditos a votar a favor de la contaminación del mar, pero inesperado de la desobediencia de parte de los secretarios ministeriales y consejeros regionales que rechazaron el mandato a respaldar al criminal ambiental, Celco Arauco.
El Comité Defensa del Mar, ha denunciado en forma permanente la voluntad política de los sucesivos gobiernos de la concertación, fieles representantes de los intereses de las multinacionales, de lo que el pueblo en general se hastió a tal punto de no renovarle los votos, castigándolos con la herramienta mas eficaz en las urnas en la elección presidencial.
Nada nuevo refleja el respaldo de la Corema de los ríos al único responsable de los mas grandes desastres ambientales y sociales del país, la empresa Arauco y constitución s.a. La Comisión Regional determinó acabar definitivamente con el medioambiente y los recursos naturales en una misma comuna, de la naciente región de los ríos, la comuna de Mariquina, y los lugares aledaños, precisamente a los territorios habitados por las comunidades indígenas lafkenche, habitantes de los territorios costeros marinos antes del estado de chile, y que su estrecha relación tierra y mar, es una perfecta relación, espiritual, alimenticia y de la utilización de los recursos naturales en forma armónica con el medioambiente. Pero no nos desgastaremos en explicaciones ni tratando de abrir los ojos al que no quiere ver, que es el peor de los ciegos.
Vamos ahora derecho a la dificultad de Celco y su ducto. Las Comunidades indígenas lafkenche de la comuna de Mariquina junto al comité defensa del mar se adelantaron en el trámite de un área de protección hasta las doce millas para la administración de los recursos naturales y pesqueros , lo que de partida dificultó las concesiones marítimas solicitadas por Celco, requisito necesario para internarse con el ducto en el mar, por lo cual la forestal tiene solo una salida, y ésta corresponde a que los peticionarios se desistan de la solicitud, cuestión que aleja definitivamente la construcción del fatídico ducto en el mar.
Por lo tanto, en vista de lo anunciado respecto a la comisión regional COREMA, no existe pánico ni histerias, seguimos avanzando en el proyecto de cerrar definitivamente la salida al mar del ducto asesino de la forestal Celco Arauco.
POR TODA LA COMUNIDAD NACIONAL QUE NO ESTA A LA VENTA Y EN CONTRA DE LA CONTAMINACION
Las personas, comunidades Lafkenches y organizaciones de pescadores artesanales de la VIII, IX y XIV regiones, participantes de los encuentros de comunidades del borde costero realizados en los últimos meses y constituidos en el Movimiento de Comunidades del Territorio del Borde Costerodeclaramos lo siguiente:
La situación:
1.Las comunidades Lafkenches y de pescadores artesanales de la zona de Mehuin, Mississipi y alrededores agrupados en el Comité de Defensa del Mar, han llevado adelante una valerosa y ejemplar lucha, por más de doce años, en contra de las intenciones de instalar un ducto de descarga de residuos industriales líquidos por parte de la empresa Celco para su planta de celulosa Valdivia.
La instalación de este ducto significaría la contaminación y aniquilamiento de la gran riqueza marina de la cual subsiste la población de esta zona y las regiones aledañas, así como el grave daño a las formas de vida y la ancestral cultura de las comunidades del borde costero.
2.Durante todo este tiempo la empresa ha implementado diversas estrategias para desarticular a quienes se han resistido a la contaminación. Estas estrategias han sido continuamente apoyadas por el gobierno de turno y han pasado por la manipulación, la presión política, las irregularidades, las argucias legales, el cohecho, la promoción de la violencia, la militarización, el espionaje, la persecución y la criminalización.
3.La empresa Celco, ante su sostenido fracaso por hacer desaparecer la resistencia al ducto, en el último año amplió e intensificó fuertemente su estrategia de cohecho y violencia en la zona. De lo anterior se han obtenido como resultado graves situaciones de violencia desde los habitantes del lugar financiados por la empresa hacia los que se oponen al ducto. Lo anterior incluso llego al límite del asesinato de un joven defensor del mar en el invierno pasado.
4.Este verano la empresa enfrenta el último período que le concede la ley para realizar sus estudios, por lo cual nuevamente ha comenzado a fomentar la violencia contra los defensores del mar. Esto ya ha implicado varias amenazas y ataques concretos a personas. A partir de lo anterior existe la posibilidad de un grave acrecentamiento de estas agresiones durante el verano.
5.A pesar de lo anterior la empresa tiene un desfavorable escenario para lograr sus objetivos, pues por una parte no podrán avanzar algunos de los trámites legales fundamentales que se le exigen para instalar el ducto, pues las comunidades ya han interpuesto la solicitud de dos Espacios Costeros para Pueblos Originarios en toda la zona, concesión legal conquistada por los pueblos indígenas a principios del año 2008 con la promulgación de la ley nº 20.249. Esto congela cualquier otra solicitud de concesiones en este espacio marino. Por otra parte la grave crisis económica mundial, que se pronostica en gradual aumento, ha golpeado fuertemente el mercado de la celulosa, situación que complica seriamente el futuro de la actividad.
Ante estos hechos comunicamos que:
Manifestamos nuestra rotunda negativa a la instalación del ducto por parte de la empresa Celco planta Valdivia. Reconocemos claramente que la descarga de estos residuos nos afectaría a todos de manera muy seria.
Condenamos todo tipo de negociación cohecho que realice la empresa con las comunidades del borde costero.
Estaremos en estado de constante alerta y vigilancia de la situación de nuestros hermanos Lafkenches y pescadores artesanales del Comité de Defensa del Mar.
Llevaremos a cabo las acciones necesarias de apoyo directo a la defensa del mar en la zona, así como diversos otros tipos de apoyo a nuestros hermanosde este sector, como parte de nuestros compromisos mutuos como Movimiento de Comunidades del Territorio del Borde Costero.
Nuestro Movimiento, en su lucha por la defensa y control territorial, ha asumido como prioritario el trabajo contra la instalación del ducto por parte de Celco, por lo que se sumaran todos los esfuerzos necesarios, a nivel nacional e internacional para cumplir con esta tarea.
Instamos a las autoridades a detener definitivamente esta grave situación provocada por Celco, y a respetar así, el derecho de las comunidades del borde costero y de los pueblos en general a mantener sus recursos naturales y territorios sin contaminación, como elemento fundamental para una subsistencia autónoma y digna.